¿No entiendes lo que pone?

sábado, 29 de septiembre de 2012

La filosofía, la palabra, el sentimiento, la vida.

Como bien dijo Platón, la filosofía es el diálogo del alma consigo misma en torno al ser. ¿Qué quiere decir eso? Seguramente a lo que este hombre se refería era a esa “voz interior” que poseemos todos y cada uno de nosotros, los humanos. Tal vez sea esa parte de nosotros la que nos impulsa a hacer una u otra cosa por algún motivo.

Al igual que planteaba Steve Jobs, la vida se basa en la suerte e intuición. Gracias a esa suerte de la que hablamos, él pudo lograr sus metas consigo mismo. Y gracias a esas intuiciones previas, más tarde “unió esos puntos” de los que hablaba.

Quiero recalcar esa frase de nuevo, “Por supuesto era imposible conectar los puntos mirando hacia el futuro, cuando estaba en clase. Pero fue muy muy claro al mirar diez años más atrás.” 
Esto llamó mi atención la primera vez que lo escuché, porque… ¿Quién nos garantiza tener un buen futuro? Nadie. Sin embargo, hasta que tú no decides y tomas tus propias decisiones, no lo sabes. Pero ya no en un presente mientras experimentas a la vez, sino en un futuro, estando en un presente, recordando un pasado.

Sin embargo, aunque Bill Gates planteara algo similar, transmitía algo muy diferente. Ya no se centraba en su vida personal, al igual que Steve Jobs, sino en la vida como término general. Término que nos acoge a cada uno de nosotros.  

Bill Gates intentaba mostrar que todo en la vida puede ser una oportunidad. Que cada meta conseguida, puede ser un escalón más con el que más tarde podrás mejorar y llegar al triunfo.

Realmente creo que hay que hacer caso a Bill Gates y considerar cada logro cual oportunidad, siempre y cuando intentemos mejorar. Pero también creo en el destino, y creo que esa suerte de la que habla Steve Jobs, va acompañada de uno mismo. Puedes tenerla o no, independientemente de lo que tú decidas. 

Tan sólo hay que estar atento y levantar tras cada caída.

sábado, 15 de septiembre de 2012

¿Un temor?

Al fin he llegado a ese horrible mundo del bachillerato. Digo horrible, no porque sea un infierno, que depende de cada cual, sino porque he llegado a una etapa digamos... más "madura" en la que cada gesto, palabra o sentimiento importa.

Pero no sólo son responsabilidades, sino valores. Y como todo, por consiguiente, recuerdos.
El año pinta bien. ¿Por qué no aprovecharlo? Siempre dicen que la diversión va acompañada del éxito. O al menos eso escuchaba. Así que he decidido tomarlo como ejemplo.

De nuevo, me disculpo por mi falta de atención en este pequeño mundo. Dejadme recompensarlo pues. ¿Qué tal con una canción?





domingo, 9 de septiembre de 2012

Canción de la semana.

Sin duda, no podría esperar más para mostraros esta maravillosa canción de "Auryn" nuestro amuleto de la música. Espero que os guste.



jueves, 6 de septiembre de 2012

Perdonarme estrellitas.

Sé que últimamente no leéis mucho sobre mi. Lo sé, y lo siento. La verdad es que ando algo ocupada. Además es la última semana antes de volver a la rutina, y como debe ser, la estoy aprovechando. Pero creo que ha llegado la hora de deciros la verdad. La hora de deciros por qué últimamente no escribo tan a menudo. 

Primero, os agradezco muchísimo a todos y todas, de corazón, que sigáis fieles este pequeño universo en el que puedo expresarme libremente y compartir lo que pienso y siento con todos vosotros y vosotras.

La verdad es que estoy escribiendo un libro. No quería adelantarlo tanto, pero así es. A mis dieciséis he decidido hacerlo. El otro día me puse con ello y así a lo tonto llevo cuatro capítulos. Seguramente tardaré bastante en acabarlo por eso de que ahora todos volvemos a lo de siempre, los estudios y demás. Pero en cuanto esté terminado, prometo informaros. De hecho, me gustaría publicar si se pudiera. Tan solo os diré de que va. 

La idea era reflejar principalmente el tema del amor. El chico de una pareja va a pedirle matrimonio a su chica, y le deja un mensaje en su teléfono porque está en una reunión. Le dice que se apresure porque tiene una sorpresa para ella. Ella le llama y le dice que está muy nerviosa y que pronto llegará. Pero no aparece. Sufre un accidente de coche y está en coma. El libro narra la historia desde el punto de vista de Ángel, el protagonista. Deseando que un día cualquiera pueda abrir los ojos.

¿Qué os parece la idea? Necesito ánimos para continuar, os lo agradecería muchísimo.
Un beso. Miss Little Universe.

viernes, 31 de agosto de 2012

Canción de la semana

Lo prometido es deuda. De nuevo estoy aquí y como todos las semanas, nuestra canción semanal no podía faltar. Espero que os guste, un besito.


lunes, 27 de agosto de 2012

My little universe abre sus puertas.

Estuve perdida por la playa durante un mesecito, como ya os dije. La verdad es que todos los veranos se disfruta muchísimo. Coges color, te diviertes, quedas con tus amigos de siempre y haces nuevos... incluso otra mucha aprovecha y se saca un ligue de verano. Pero al fin y al cabo todo eso es temporal. Finalmente todo vuelve a su rutina. Y aquí estoy, de nuevo en Madrid. Con ganas de informar a todas mis estrellas claro está, pero esta vez con algo diferente. Yo misma. Si hay algo que te cambia son los años, y a mis dieciséis he de informar de una novedad en mi, pero eso ya cuando volvamos todos de nuevo.

lunes, 6 de agosto de 2012

I don’t wanna think, I just wanna feel, I just wanna dream

Hace tan solo un par de horas estaba sentada en la arena. Pero no en esa artificial que ponen en los parques infantiles, sino en la que crea cada gramo de la playa.

Agosto, de 2012.
Como iba diciendo, estaba sentada. Rozando la orilla del mar, cual beso entre hombre y mujer. Empapando cada centímetro de mi cuerpo con agua salada. Esa que tantos recuerdos nos hace guardar cada verano. Acariciando la brisa con la yema de mis dedos. A la luz del sol, iluminándome el cabello. Pensando qué hacer conmigo. Con mi vida. Con mi futuro.

Miles de veces nos han preguntado qué queríamos ser de mayores. Yo no hacía más que dejar esa pregunta al oído de los dioses, creyendo que ellos podrían darme una respuesta.

Últimamente no hago más que escuchar qué tipos de carreras existen una vez traspasada la selectividad, las medias necesarias para entrar en las universidades o el mero hecho de tener que elegir hacer un bachillerato, o acceder directamente desde formación profesional.
Sé que nada debe asustarme, porque es lo normal. Es lo que me espera, y si lo voy afrontando desde ahora en adelante, mucho mejor.

La verdad es que no tengo miedo de los miles de libros que deba aprenderme, porque realmente estoy segura de querer trabajar en lo que me gusta. Tampoco me aterra el tener que estudiar diariamente, ya que es algo que gracias a mi colegio, he cogido por costumbre. Ni tampoco me arrepiento de haber elegido hacer un bachillerato de ciencias sociales, porque realmente, es lo que más creo que encaja conmigo. Nunca me vi de enfermera, o de bióloga. Tampoco de ingeniera, o arquitecta, aunque fantaseara con ello de pequeña. Pero ni nombremos las bellas artes. Siempre me ha gustado eso de pintar y colorear, pero seamos realistas, no se me da tan bien. La decisión quedó entre las letras puras, o las mixtas. Y dado que ninguna filología me entusiasma, y el mundo de la publicidad también me atrae, creo que tomé la decisión correcta.

Lo que me gusta es escribir. Creo que ya lo habéis podido comprobar, así que he optado por hacer un doble grado. Periodismo con comunicación audiovisual. Aún no quiero ilusionarme con ello porque tan solo he terminado secundaria. Aún me quedan dos años de bachiller y el gran temor del que todos hablan, las PAU. Efectivamente, ese es mi problema. A mi me han enseñado la parte bonita del periodismo, porque he asistido a clases, y si pudiera, seguiría yendo. Pero en realidad, antes de llegar a ese paraíso, has de pasar por una laguna de frustraciones, llantos y esfuerzos. Y yo lo afronto. Me esmero por lograr lo que en un futuro me gustaría ser. La prueba de ello puede ser mismamente este blog. Pero ¿y si luego no valgo para ello? Me explico. Pueden ocurrir tres cosas.

1. Que me decida al fin, y siga hacia delante, creyendo que en un futuro alcanzaré mi meta, a pesar de los chapuzones que pueda darme en esa laguna de la que hablaba antes. Que esto desembocaría en la gloria ganadora, o en la dimisión absoluta.

2. Al igual que en la primera, no me rendiría y lograría el título, pero esto supondría, que me gustara o no la profesión asignada.

3. Y último y más importante. Que en el caso de fracasar, ya sea por decepción hacia la carrera o fallo personal, ¿qué haría? Me aterroriza esa pregunta. Porque desde hace unos años, no he pensado más que en esa carrera, y la verdad es que no opto a ninguna otra posibilidad. ¿Debo considerar eso un problema? Unos me dirán que no debo preocuparme, porque como bien he dicho, aún me quedan dos años por delante. Pero otros, pueden callarse o mostrarme la realidad que puede esperarme. Puede ser un problema sí. Porque sabiendo la sociedad en la que vivimos, en la que cada día de la semana, el paro va en aumento, yo podría ser uno más de esos porcentajes que muestran en el telediario. Pero ahora no me gustaría pensar en eso. Tan solo me dejaría llevar por las sensaciones que podría experimentar. Y soñar con lo que realmente quiero alcanzar en la vida. ¿Puedo vivir en el mundo de yupi? No lo voy a negar. Pero es verano. Tengo dieciséis recién cumplidos. ¿Quién no querría disfrutar en este instante? 

Se despide, una futura Sara Carbonero.