¿No entiendes lo que pone?

lunes, 2 de julio de 2012

Lagomar, un lugar lleno de talentos para barajar

La semana pasada tuve la suerte de poder asistir a la obra de teatro de una de mis actrices favoritas, esa a la que llamo mi prima por mucho que la genética diga lo contrario, quien se apoderó de la vergüenza al demostrar que realmente valía para ello. 
También pude ver a algunos amiguillos como Fernando, quien supo hacerse con el público al segundo, encantándoles con su improvisación y talento. 
O incluso a Mireia, a quién hacía un año que no veía, y tuve la suerte de poder verla actuar en su papel, su obra, su colegio.

Como decía, el placer que tuve de asistir al colegio Lagomar, se me vio recompensado con una magnífica actuación a manos de los alumnos de este. 
¿Quién iba a decir que unos humildes estudiantes serían capaces de lograr semejante actuación?
Representaron una serie de fragmentos de algunas obras pertenecientes a la generación del 27, a cada cual mejor.

Comenzaron con “La casa de Bernalda Alba”, de nuestro maravilloso Lorca, continuaron con “Prohibido suicidarse en primavera” de Alejandro Casona, “Melocotón en almíbar” de Miguel Mihura, para poder acabar así actuando todos y cada uno de ellos en “Eloísa está debajo de un almendro” de Enrique Jardiel Poncela.
Todas ellas fueron representadas para ser bien recibidas, porque la verdad es que talento no les faltaba. 

Quizás la que más me gustó fue esa última de Eloísa  porque además de sobreactuar cada uno de los roles asignados, tenía un toque de humor agradable para todos los públicos que supieron transmitir a la perfección.

Sin duda, no tengo que plantearme el volver si puedo tener una segunda oportunidad.
Se despide, una reportera del Ramón y Cajal. 

viernes, 29 de junio de 2012

A veces es mejor dejar el destino en manos del tiempo

¿Es difícil mantener una amistad?  Sí, puede serlo. Expongo mi situación. 
Llevo en el mismo colegio desde que tengo uso de razón. Y por mi vida han pasado millones de personas que me han ofrecido una cantidad de cariño increíble. 
Primero se empieza con lo típico, que si amiguitos de infantil, pandillas en el cole, y muy buenos compañeros. Pero a medida que uno crece, se va dando cuenta de que en realidad, cada uno de nosotros tenemos esos llamados “amigos de verdad”. ¿Cómo es eso? ¿Que los demás no lo son? Quiero decir… esas personas que tú eres consciente que tienes en cualquier momento difícil, que te ayudan pero no se van en los recreos contigo, ¿no lo son? Pues es así. El título de verdaderos se lo otorgan aquellos que permanecen a tu lado día y noche, truene o nieve. Porque tú el día de mañana tienes un problema, y ellos son los primeros que acuden a ti, para intentar calmarte, para buscar una solución, y para más tarde, llevarla a cabo. Corriendo un tupido velo, volviendo a mi realidad, puedo sentirme afortunada. Porque yo he sabido encontrar esos verdaderos amigos que dicen que son únicos en este mundo. De hecho, han pasado los años y he seguido contando con ellos y ellas para cualquier tema. En especial, quizás sean solo cinco. Pero para mí son suficientes, ¿no dicen que se cuentan con los dedos de una mano? Creo que no excedo el límite. Sí, he pasado largos años a su lado, de los cuales no me arrepiento de ninguno. Creo que he sabido escoger perfectamente. Eso, o soy demasiado afortunada por haberme encontrado con gente como esa. 


Pero lamentablemente siempre hay un final. Nadie dijo que esto fuera eterno. En algún momento los caminos de cada uno, hacen separar a la gente. Pero otras veces ocurre sin más. Llegas a un momento en el que decides no seguir. Te planteas el por qué debes continuar. Nadie niega que haya pasado buenos momentos, porque eso siempre quedará en el recuerdo. La cuestión comienza a ser distinta.
¿Los años venideros han de llenarse como los anteriores, o renovarlos con gente nueva, lugares diferentes, situaciones cambiadas…? 

Seguramente muchos de vosotros os preguntaréis que por qué me lo replanteo si tan maravillosa he expuesto mi vida. Resulta que como muy bien he dicho antes, a veces es cosa del destino. Tú no eliges cuándo dejar de ir con alguien, o sí. Pero no sabes concretamente el por qué. Al menos yo. Así que he decidido dejarme llevar. Creo que es la primera vez que no planeo mi vida. Porque soy muy de organizar y esquematizar todo lo que pienso y hago. Pero esta vez no será así. Simplemente dejaré que el tiempo lo cure. Teniendo mi conciencia tranquila. Relajada ante cualquier problema que más tarde pueda surgir. Porque la vida está hecha para disfrutarla. Y más si es en verano. ¿No decían carpe diem? Pues que se note que he aprendido latín. ¡A vivir la vida! 

lunes, 25 de junio de 2012

Una etapa más


Una noche que cambiaría nuestras vidas. Esa mágica cena que nos valoraría oficialmente como “los graduados en ESO”. Efectivamente, hablo de ese 21 de Junio de 2012. 

Nuestro recuerdo más preciado del ciclo. Un día que debemos guardar dentro de cada uno de nosotros por y para siempre. Se podría considerar esa “gala” en la que cada año, una nueva promoción logra eclipsar al profesorado e incluso a ellos mismos. Y así fue.

Una acalorada noche en el hotel Meliá Princesa, Madrid. Junto a todas aquellas personas con las que tantos momentos hemos compartido. Que como muy bien dijo Sara “son con todos aquellos con los que hemos vivido cada una de las etapas de nuestras vidas, y con los que pasaremos las venideras”
Me alegra saber que he terminado estos cuatro años de secundaria al fin. Sabiendo que los he compartido con una cantidad inmensa de cariño ofrecido por cada uno de ellos.

Fue bonito el recuerdo que me lleve a casa de esa cena. Pero no solo se quedó en aquel lugar, sino que la fiesta continuaba en el local, y más tarde en el pinar, para poder acabar así, desayunando todos juntos antes de llegar al colegio, como es tradición. Haciendo de nosotros, unos cualesquiera sí, pero graduados.


Desgraciada o afortunadamente ya llega un final más. 

Con el que podremos dar bienvenida a una nueva etapa. 

Esa terrible historia que cuentan, ese mito llamado bachillerato.

Pero para eso aún queda un poquito. 

Disfrutemos del verano, que ya habrá tiempo para quejarse en el próximo año, como ya es rutina. 

Pero ¿qué sería de una graduación sin los numerosos recuerdos que en ella se conservan?

Esos profesores que tanto nos insistieron.

Esos que siempre nos han ayudado cuando hemos tenido algún problema, o simplemente no entendíamos algo.


Pero también todos aquellos a los que les hemos cogido cariño.


Esos a los que nunca les falta una sonrisa.

Al contrario, siempre tienen felicidad para dar y regalar.

Esos que no solo han conseguido que aprendiéramos conceptos, sino valores. 

Esos... a los que tanto añoraremos el próximo año. Con sus virtudes y defectos.





Se despide, una graduada.

jueves, 14 de junio de 2012

Lluvia de canciones.

¿Qué tal si hacemos un recopilatorio de las canciones favoritas de Junio?
He de informar, que a partir de ahora esta sección, en vez de ocupar un pequeño lugar en mi gran universo, tendrá el privilegio de pasearse por alguna de mis entradas.














Espero que mis fieles estrellas hayan estado pendientes cada jueves del nuevo hit, como anuncié semanas atrás. He decidido escoger como penúltima canción del mes, la siguiente. Las canciones que suelo poner, tienen un por qué. Siempre tengo alguien a quien dedicársela. Semana número 25 del año, mi mejor amiga ha querido enseñarme esta canción. Siempre me recuerda que la descubrió un buen amigo de la infancia, y que sin explicación alguna, cuando la escucha, recuerda cada momento que ha vivido. Me ha parecido un detalle mostrároslo a vosotros. Pero dejaré que las palabras vuelen, y así, solo escuchar. Escuchar aquella canción. Esa que tanto me demostró. 



Un besito para todas mis estrellitas. Miss Little Universe. 

lunes, 28 de mayo de 2012

Otro país, otra ciudad. Algo como París, nunca se olvidará.

Aún lo recuerdo como si hubiese sido ayer. Podría decirse que era la primera vez en todo el año que hacíamos pleno sin ausencias todos juntos. No habíamos llegado más que al aeropuerto de Barajas, y ya intuíamos que iba a ser una grata experiencia para todos y cada uno de nosotros.


Dos de la tarde de un día cualquiera. Primer día de cinco maravillosos. El curso de cuarto aguardábamos en la terminal número dos con destino Orly, Paris. Francia. Los nervios y la euforia se iban apoderando de todos nosotros cual mariposa antes de salir de su capullo.

Asignamos los asientos. Pusimos rumbo al nuevo país, la nueva ciudad. Y no pensábamos en otra cosa más que en las habitaciones, la aventura, el qué haríamos después de cenar, mañana, pasado y al otro.
Llegamos al hotel, cada uno pagó la fianza solicitada y nos apresuramos a recibir nuestra tarjeta de habitación. Nos asentamos al fin en nuestro nuevo hogar y un autobús vino a recogernos para cenar en la calle Rivoli.

A la mañana siguiente todo el mundo deseaba empezar oficialmente con la aventura. Era nuestro primer día en París, y ya íbamos a ir a Disney. Como fue lo estimado, nos divertimos hasta más no poder. Teníamos acceso a los dos parques además de la posibilidad de acceder al Disney Studio. La magia se hizo con todos nosotros sin exceptuar a ninguno. Nos sentimos como aquellos críos que solo querían ver a los mejores personajes de dibujos animados.  Aquellos que soñaban con poder abrazar a Mickey mientras se hacía una foto con nosotros. Esa foto que guarda el recuerdo para siempre. Que jamás olvidaríamos.

Y a las seis de la tarde, tras la preciosa cabalgata de carrozas, asistimos al punto de queda para acudir a la cena. Esta vez, en el Flunch. Una noche parisina a la luz de la luna, junto a la gente a la que quieres, no hay nada mejor.
Nuevo día en el hotel. En la ciudad del amor. La belleza acogía todas las esquinas sin excepción de ninguna. Esta vez, visitaríamos Notre Dame. Incluyendo sus múltiples escaleras. Montmartre, y sus maravillosas vistas al unísono de todos los artistas de la plaza. Pero, cómo olvidar a ese emblemático trozo de hierro. La bellísima Torre Eiffel. Fue una visita excepcional. A pesar del disgusto que nos llevamos tras no poder subir a ella. Cambio de planes. El Bateaux Mouches debía esperar una noche más. Toda la iluminación de la bella París se hacía de rogar.

No habíamos hecho más que comenzar. Y aún nos quedaban dos días más. No podíamos marchar sin antes la ópera no visitar. Tarde libre en el parque, junto a los amigos en cualquier parte. Largas horas frente al Louvre, hicieron apagar la luz.
El crucero nos esperaba desde la noche anterior. Y pudimos acudir junto a miles de chinos al maravilloso recuerdo que aún se conserva en todos nosotros. Fue magnífico poder concebir aquella ciudad después de haberla visitado todos juntos, con toda la iluminación encendida bajo la luz de la luna.
Ya acababa todo aquello. Tan solo nos quedaba un día más. Acudiríamos al famoso Museo del Louvre. Y tras almorzar, pondríamos rumbo a Madrid, con destino al aeropuerto.

Tan solo me queda decir una cosa, “Puede ser una cursilada, pero una bellísima ciudad, como lo es París, se pudo convertir en un grandísimo recuerdo, que verdaderamente fuimos capaces de descubrir todos juntos.”

Ana Belén nos dijo una vez… “para mí es que ya sois como mis hijos” pues desde aquí te digo, que gracias a ti, a Nona, a Inés, y a Jesús, nos habéis hecho sentir parte de una segunda familia. Todo el apoyo que mostrasteis, nos hizo ver en apenas esos cinco días, que lo daríais todo por nosotros. Y así se reflejó en vuestra pelea bajo el techo del hotel. Tal vez llegase a ser enfrentamiento, o quizá guerra civil, eso ya está al juicio de todos. Pero la verdad, es que no me equivoco si pongo la mano en el fuego, al decir lo siguiente. Nona e Inés, todo el cariño que nos habéis dado, ha sido de verdad, quiero decir… tal vez en la trayectoria del curso, hayamos tenido nuestros pros y contras dentro de la clase, pero en realidad, sé que ninguna de vosotras, sería capaz de olvidarnos. Jesús, que tal vez en tus chistes, solo le encuentres tú la gracia, pero de todo corazón te digo, que sin ti, los hubiésemos echado de menos. Puede que te hagas de rogar en ciertas ocasiones con tus toques cómicos, pero sé que al igual que ellas, jugaste a hacer el papel de papá durante esos días, y que en cualquier ocasión estarías disponible para cualquiera de nosotros. Pero no puedo quitarle protagonismo a Ana Belén, nuestra queridísima Ana. Sé que no te gusta que te hagan llorar, pero de verdad, que cuando te agradecemos todo lo que haces por nosotros, o te decimos lo mucho que te queremos como tutora, no lo hacemos con esa intención, lo hacemos porque queremos demostrarte de verdad, lo muchísimo que has hecho por nosotros, y pude verlo perfectamente cuando a la hora de enfrentarse ante los franceses, supiste defendernos hasta más no poder, sin importar lo demás, a pesar de estar derrumbándote por dentro, no dejaste que pudiesen contigo, porque decidiste levantarte, y no caer. Así que creo que no me quedan más palabras para decir, que por favor, nunca cambies, porque como tutora, eres la mejor, y ya no es por piropear, como profesora, estricta pero justa, pero como persona no tienes precio.



"Un autre pays, une ville nouvelle, une mèmorie à conserver."

domingo, 20 de mayo de 2012

Una canción, una estrella. Un disco, una galaxia.

Hola estrellitas. Visitantes de este pequeño universo. Mi pequeño mundo. El cielo donde escribo mis sentimientos, ideas y propósitos. He de informar de una novedad en este maravilloso mundo. Una nueva sección. La sección musical. Cada semana se elegirá una canción ganadora que será bien recibida por todos nosotros. Estará expuesta al final de mi blog. Junto a los cuestionarios sobre el mismo. Espero que estéis pendientes cada jueves del nuevo hit. Un saludo a todos. 
Miss little universe.